Palermo tiene más de doscientos bares. La mayoría son ruidosos, llenos de turistas y con carta idéntica. Los que valen la pena son otros. Esta es la lista corta que compartimos con nuestros clientes cuando piden un lugar para empezar la noche antes de una reserva.
Los indispensables
Florería Atlántico (Retiro, pero vale el viaje)
Técnicamente no es Palermo, pero cualquier lista honesta de bares porteños tiene que empezar acá. Bajás por la floristería, empujás una puerta pesada, y estás en uno de los mejores 50 bares del mundo. Pedí el Príncipe de los Apóstoles (gin de la casa) o algo con Fernet añejado en barrica. Ir temprano — 20 h — si no querés cola.
Presidente Bar (Recoleta, también fuera de zona)
Otro top-50 mundial. Elegante, cortinas de terciopelo, cocktails con historia. La barra invita a conversar. Buen prelúdio.
Palermo Soho — donde empieza la noche
Isabel Bar
Décor art déco, música baja, público más maduro. La carta es corta y pensada. El "Isabel", el trago de la casa, se pide sin dudar. Reservá mesa junto al ventanal.
Nicky Harrison
Escondido. Entrás por Sazón (restaurante japonés) en Malabia, decís la contraseña que rota semanalmente (buscá en su Instagram), y bajás. Iluminación baja, cocktails clásicos ejecutados con precisión japonesa. No hay carta de comida, sólo tragos. Ideal para una hora, no para toda la noche.
Verne Club
Diseñado alrededor de Julio Verne. Ambiente steampunk, cocktails elaborados, cortas mesas privadas al fondo. Menos serio que Nicky pero igualmente cuidado. Buena opción de escala.
Palermo Hollywood — la noche que sigue
Uptown
Sí, el que parece un vagón de metro de Nueva York. Ya perdió la novedad pero sigue siendo bueno. La sala interior, después del túnel, es más íntima. Ir después de medianoche cuando el ruido cede.
CoChinChina
Cocina vietnamita fusión + cocktails asiáticos. Menos "escena" que Uptown, más gastronómico. Perfecto para una velada de dos horas comiendo y bebiendo sin la presión de decidir a dónde ir después.
Los verdaderos secretos
878
En Thames al 878, sin cartel. Timbre, cámara, dejan entrar según criterio del anfitrión. Es el más antiguo de los speakeasys de Palermo y sigue siendo el mejor. Whisky de nivel absurdo. Nunca lo recomiendes en voz alta a más de una persona por vez — perdés puntos con los que te llevaron.
Franks Bar
Palermo Hollywood, entrada por una cabina telefónica. La contraseña se pide por email a [email protected]. Interior estilo bordello parisino, tragos muy alcohólicos, música jazz. No apto para primera cita, pero excelente para una segunda o tercera.
Victoria Brown
Palermo Soho, entrada por una cafetería. Detalle: la cafetería en sí es buena para desayunar. Después de las 20 h, la puerta del fondo lleva al bar. Diseño industrial, gin premium. Aquí las mesas del fondo son las buenas.
Cómo armar la noche
Para una velada de tres etapas — recomendamos siempre no más — la ruta clásica es:
- 20:30 – 22:00: Isabel o Verne para el aperitivo. Ambiente tranquilo, permite conversar.
- 22:00 – 00:00: Cena en un lugar cercano (Don Julio, Tegui, Aramburu para el nivel adecuado).
- 00:00 – 02:00: 878 o Franks para cerrar. Cocktails largos, música baja, transición natural para lo que siga.
Un detalle
Los speakeasys de Buenos Aires no tienen dress code oficial, pero sí no oficial. Los porteros de 878 y Franks miran zapatos y camisa. Sneakers blancos limpios pasan; sandalias, no. Camisa sin planchar, no. Es un filtro sutil que te evita a los turistas de crucero.
Nuestras acompañantes conocen todos estos lugares y saben pedir sin consultar la carta. Si es tu primera vez en Buenos Aires y querés una guía completa de la noche, ingresá al círculo.